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INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL 
Ministerio de Fomento, de Madrid

 

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El Instituto Geográfico Nacional fue creado en 12 de Septiembre 1870.

Era una preocupación muy antigua la del Instituto en resolver la problemática de la realización de maquetas topográficas en relieve. Herluce fue consultada allá por los años 70 cuando la técnica existente todavía no lo permitía resolver. Eran los años de los grandes ordenadores «como habitaciones» con grandes cintas. Pocos años después (1990) ante la insistencia del Instituto y con la nueva tecnología de los P.C. (con Procesador 286 de 8 Mhz), HERLUCE retomó el asunto para finalmente resolverlo. ¿Como?. Mediante el Sistema Integral de Grabado para Mapas en Relieve , compuesto por la máquina S.I.G.V.A. HE-10 C.N.C. y software especial desarrollado para el IGN en el original entorno NasCAD de MS-DOS y una máquina Afiladora de Buriles B-12.

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Hasta entonces el trabajo era lento y tedioso y totalmente artesanal, ya que el «artista» calcaba cada cota de nivel en una plancha de madera de «ocumen» de 2 o 3 mm., recortaba con una «segueta» cada una de ellas y posteriormente pegaba una tras otra siguiendo la orientación del terreno.

Dado el gran conocimiento de los técnicos de HERLUCE en la materia, en el año 2005, el IGN solicitó tras superar el consiguiente concurso público la preparación del nuevo software IGN NasCAD V. 2.0 , realizado con las últimas técnicas de programación (.net) y operativo para los sistemas actuales de Microsoft Windows 2000, XP.

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PROCESOS CARTOGRÁFICOS EN EL IGN PARA LA CONFECCIÓN DE MAPAS EN RELIEVE.

El concepto de mapa implica la representación del terreno en un soporte plano de dos dimensiones (X e Y), por lo que la tercera dimensión (Z), al no tener posibilidad de representarse, se expresa mediante curvas de nivel y puntos acotados en el mapa.

Sin embargo, mediante la cartografía en relieve, el mapa adquiere volumen y en consecuencia, sus tres coordenadas nos dan la representación del terreno tal como es en todas sus dimensiones y aspectos, proporcionándonos un conjunto plástico y real del terreno que en él se representa, por lo que esta cartografía se utiliza generalmente en mapas de pequeña escala, por abarcar grandes superficies del terreno, destacando su orografía de conjunto, o mapas de mayor escala, con terreno muy accidentado, buscando siempre el contraste plástico que proporcione una atractiva visión aérea del terreno.

La cartografía en relieve ha tenido en el Instituto Geográfico Nacional un desarrollo notable desde sus principios, en la década de los años 40 y 50. En estos años, sobre una maqueta de escayola realizada con el pantógrafo espacial, se pegaba la hoja del mapa impreso en papel, con las consiguientes deformaciones, o simplemente se dibujaba el mapa sobre la maqueta. La realización de un mapa en relieve consta de tres procesos fundamentales:

 

  • Construcción de la maqueta.
  • Obtención del molde.
  • Fase de moldeo del mapa.

 

Construcción de la maqueta

Por procedimientos mecánico-informáticos.

Una vez que disponemos de los registros altimétricos necesarios de la zona que nos interesa, comenzaremos la confección informática del mapa. Para ello, se dispone de un ordenador en el que se encuentra instalado el programa llamado « Maquetas », que está basado en la adaptación de los valores de los registros altimétricos a un programa de tallado o grabado, mediante un control numérico.

Este programa es la herramienta que nos permite tratar con gran variedad de posibilidades la utilización de los registros altimétricos que componen el mapa que queremos realizar.

Entre las opciones del programa, está la posibilidad de actuar con distintas variables sobre las escalas y los ejes (X, Y, Z)

Ya dentro del programa « Maquetas », podemos seleccionar tanto la escala horizontal como la vertical, para variarlas independientemente. Lo que haremos será aplicar un coeficiente de exageración a la escala vertical, que sea apropiado a las características del mapa que queremos realizar.

El porqué de mantener la escala horizontal y exagerar la vertical, es debido a que si utilizáramos la misma para las dos, las alturas del mapa (debido a las escalas sobre las que trabajamos) serían inapreciables.

Además, es necesario proceder a seleccionar los parámetros de mecanización, ya que el ordenador se encuentra intercomunicado con el Control Numérico del que depende la Fresadora Industrial.

Para comenzar la mecanización, colocamos sobre la mesa de la fresadora un bloque de un material que permita fácilmente su tallado. Estos bloques suelen ser de resina sintética.

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Detalle del trabajo realizado por la fresadora

El proceso de mecanizado del bloque de resina no se realiza de una sola pasada, sino que se realizarán sucesivas pasadas, que irán desbastando el bloque, al mismo tiempo que se va profundizando desde la cota máxima hasta la mínima. Con cada nueva pasada, se reduce tanto el diámetro de la fresa como la interpolación de cotas en X, Y.

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Imagen del bloque tallado tras la última pasada de la 
broca de 1mm., 
observándose los escalones que deja.
 
Una vez tallado el bloque, observamos que en él quedan marcadas unas estrías que corresponden a la fresa de la última pasada y, por lo tanto, con el ancho del diámetro de dicha fresa. Estas estrías deben eliminarse con paciencia, con una fresa de mano para que al realizar el contramolde no aparezcan estos escalones.

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Retoque con fresa de mano para el acabado del bloque tallado

Obtención del molde.

Cuando tenemos realizada la maqueta, debemos construir un molde definitivo para la posterior etapa de moldeo.

Este molde debe tener dos características principales:

 

  • Gran estabilidad dimensional.
  • Gran resistencia a las altas temperaturas.

Una vez obtenido el contramolde, de él conseguiremos el molde definitivo en un material que reúna las características antes mencionadas, al que debemos realizar el mayor número posible de agujeros, principalmente en las partes más bajas del relieve, y con un diámetro inferior a 1mm., ya que de no ser así, quedarían copiados en el mapa en la posterior fase de moldeo.

 

Fase de moldeo del mapa.

El mapa que debemos moldear llegará con la impresión convencional de cualquier otro mapa, pero sobre un soporte de PVC, que debe tener un grosor constante de 0,4 mm.

Este soporte debe tener por característica fundamental la de mantener sus dimensiones después de haber sido sometido a altas temperaturas durante el tiempo que necesitemos para moldear el mapa.

Para la realización del moldeo se necesita una termo-moldeadora y la manera de trabajar, seria:

Fijamos y sellamos el molde con silicona sobre la mesa-soporte móvil, para conseguir un cierre hermético.

El mapa se ajusta previamente para que exista total coincidencia entre el molde y los detalles planimétricos, lo que se consigue realizando diferentes pruebas de moldeado, hasta obtener un ajuste lo más perfecto posible, momento en el cual marcamos la posición del mapa.

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Termomoldeado de un mapa

Los pasos siguientes comienzan por colocar el mapa en las marca de ajuste sobre el marco regulable; a continuación, se baja el marco de sujeción, de esta manera queda inmovilizado el mapa, y es el momento en que se coloca encima del mismo la batería de resistencias, al tiempo que se va haciendo subir el molde hasta llegar a su posición más alta.

Cuando el mapa ha recibido el calor deseado, se retiran las resistencias y se activa la bomba de vacío que extrae el aire que hay entre molde y mapa, ciñendo el uno al otro, marcando en el segundo el relieve del primero. Este vacío se efectúa a través de los pequeños agujeros que hemos realizado tras la elaboración del molde definitivo.

Una vez que el mapa ya tiene el relieve deseado, solo nos queda enfriarlo mediante el grupo de sopladores, retirarlo y volver a empezar el proceso con otra lámina de PVC que tenga el mapa impreso.

La producción cartográfica en relieve que realiza el Instituto Geográfico Nacional de su propia cartografía es muy variada, desde el mapa de la Península Ibérica, Baleares y Canarias (actualmente a escala 1/1.250.000, para colocar las Islas Canarias en su situación aproximada), a mapas provinciales a escala 1/200.000 y regionales, así como diversas hojas de zonas de sistemas montañosos del Mapa Topográfico Nacional a escala 1/50.000 y mapas especiales.

 

PREMIOS RECIBIDOS POR EL INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONALPOR MAPAS EN RELIEVE REALIZADOS

 

En la 21ª Conferencia Cartográfica Internacional (ICC) y la 12ª Asamblea General de la Asociación Cartográfica Internacional (ICA), celebrada en Durban (República de Sudáfrica) entre los días 10 al 16 de agosto de 2003, el Instituto Geográfico Nacional de España fue el más premiado con cinco premios, otorgados por el Comité de Expertos y por votación de los 731 delegados que representaban a los 68 países participantes, siendo premiadas las obras las siguientes:

Por votación del Comité de Expertos

  •  Mejor mapa en relieve:
      - Mapa en relieve de la Península Ibérica Baleares y Canarias. // Escala 1/1.250.000, en cuatro colores. IGN 2002

Por votación de los Delegados Asistentes

  • Mejor mapa en relieve:
      - Mapa en relieve de la Península Ibérica Baleares y Canarias. // Escala 1/1.250.000, en cuatro colores. IGN 2002

 

En la 22ª Conferencia Cartográfica Internacional (ICC), celebrada en A Coruña entre los días 9 al 16 de julio de 2005, el Instituto Geográfico Nacional de España fue premiado por dos de sus mapas en relieve:

Por votación del Comité de Expertos

  • Mejor mapa en relieve: 

      - Mapa Guía de Sierra Nevada Las Alpujarras. // Escala 1/100.000, IGN 2003

Por votación de los Delegados Asistentes

  •  Mejor mapa en relieve:
      - Mapa en relieve de Galicia. // Escala 1/250.000, en cuatro colores. IGN 2005